Las repercusiones
Las semanas y los meses después de un acto de violencia pueden ser difíciles. Una víctima puede experimentar lo siguiente:
- Estar enfocada constantemente en lo que pasó, revisándolo una y otra vez.
- Tratar de entender un acto que no tiene sentido.
- Pasar noches sin dormir o con pesadillas.
- Sentirse culpable, preguntándose en qué se equivocó para que una cosa tan terrible le sucediera.
- Sentir un miedo o pánico que viene de la nada y que no se va.
- Revisar constantemente su entorno sintiendo peligro inminente.
- Sentirse totalmente traicionada.
- Tener el deseo de contarlo, pero a la vez tener miedo de lo que puede escuchar en las voces de los demás o ver en sus caras.
- Tener el deseo de esconderse, preguntándose si algún día será la misma persona.
- Sentir una tristeza que oscurece todo.
Estas son reacciones normales ante un evento muy anormal. La recuperación es posible.
Los servicios de consejeras licenciadas y de personal experimentado son gratis para los residentes del condado de Dallas.